¡Supera tus límites!

Preguntas frecuentes

Se trata de taparle los ojos al niño, logrando así que éste entre en un estado mental alfa o de cámara lenta, y expanda su conciencia. Con estos dos elementos se revisan sus patrones de conducta por medio de imágenes que hacen que sus traumas desaparezcan.

Que los niños obtengan mejores resultados académicos, que sean responsables en su familia, en el colegio, en la sociedad. Que se respeten a sí mismos, a los demás, al medio ambiente, al planeta. Que cuiden su cuerpo haciendo una vida sana.

Cuando estamos en estado mental alfa y con la conciencia expandida, aprendemos que toda experiencia pasada nos dejó una enseñanza, nos aportó sabiduría; en vez de un trauma que determina patrones de conducta recurrentes, que afecta negativamente a nuestra vida y que nos es difícil eliminar.

Al aprender a trabajar en alfa, a cámara lenta, los niños ya sin los ojos tapados, ponen en juego todas sus capacidades mentales. Aumentan su capacidad de mantener la concentración y la atención en todas las actividades que realizan, asimilan los conceptos de manera más rápida, con una alta eficiencia, se sienten a gusto consigo mismos y son más felices.

El 100% de los niños entre 6 y 12 años de edad activa su veo. En los adolescentes este porcentaje disminuye y en los adultos es muy pequeño, dependiendo de sus traumas; pero todos los alumnos que hacen el curso VEO adquieren el desarrollo mental, la apertura de conciencia y el fortalecimiento de su voluntad al igual que lo hacen los niños que activan su VEO.

No venir a clase con sueño, con hambre o enojado.

No, la sesión es individualizada. El niño es atendido por un instructor en todo momento.

Tiene una duración de una hora con el niño, y unos 30 minutos con los padres.

Desde la primera sesión se verán cambios en el comportamiento del niño. El 80% de los niños activan su VEO® el primer día.

El primer efecto que podemos recalcar según los comentarios de los padres, es que la mayoría de los niños que realizan el curso VEO obtienen mejores resultados escolares. Igualmente experimentan cambios en su comportamiento; se les ve más seguros de sí mismos, cooperativos, autónomos en sus responsabilidades familiares, en el colegio, en la sociedad.

Asimismo, verán el beneficio de sus efectos en cualquier actividad que realicen, ya sea deportiva, artística, lúdica. Todas las áreas de la vida del niño se ven influenciadas por esta nueva manera de mirar.

En total 10 semanas, una sesión de una hora y media a la semana.

Por supuesto, obtendrán todos los beneficios del método aumentando su concentración, su atención por lo que mejorarán sus resultados académicos y su comportamiento; se sentirán con mayor confianza en sí mismos y aumentará su motivación.

Por otro lado, los niños que al mismo tiempo acudan a un gabinete psicológico o sigan un tratamiento con un profesional de la salud, aprovecharán mucho mejor sus sesiones psicológicas y su efectividad aumentará.

Siguiendo las recomendaciones que les proporcionará el instructor después de cada sesión con su hijo. Es imprescindible y sumamente importante la colaboración de los padres para poder entender e incorporar los cambios del niño a la vida diaria y apoyar su desarrollo al máximo.

Por supuesto, siendo además altamente recomendable De este modo, acompañarán a sus hijos en el proceso y disfrutarán personalmente del desarrollo mental y conciencial que se les brinda, consiguiendo así ser mejores padres y mejores personas.

Los adultos gracias al método revisan en 10 sesiones los patrones conductuales que están influenciando negativamente en su vida y por ende en su familia. Una vez conscientes de los mismos son capaces de detectarlos en su día a día y cambiarlos. Este proceso ayuda a los padres y al niño en su desarrollo personal y familiar, alcanzando una vida equilibrada en todos los sentidos.

No, a partir de los 6 años (si ya saben leer) todos las personas pueden hacer el curso de VEO sin limitación de edad.

El objetivo del método VEO es formar mejores niños: mejores estudiantes, más capaces, más responsables, de mente sana, mejores hijos, mejores ciudadanos.

El niño sólo debe mostrar su VEO frente a otras personas si así lo desea, sin obligarlo, y si tiene la confianza para hacerlo.

No, si lleva a cabo las tareas indicadas por el instructor tras cada sesión, y si sigue practicando habitualmente su VEO en sus tareas escolares y sus diferentes actividades.

La colaboración de los padres es indispensable para que el niño mantenga activo su VEO.